Con-fusión

En mi actividad como músico he tenido el privilegio de dedicarme durante varios años a la enseñanza y práctica de lo que yo llamo jazz y fusión, después de haber decidido dejar la música popular comercial como medio de subsistencia. En todos estos años me he encontrado con opiniones muy diferentes acerca de lo que es el jazz, no falta quien diga que jazz es TODO, en un festival llamado “de jazz” tenemos, por mencionar sólo un ejemplo, a artistas como BB King, que todos sabemos que se dedica a un género musical diferente. Entonces, ¿qué es el jazz y qué no lo es?

Si tomamos la palabra jazz como sinónimo de improvisación, podríamos deducir que, si en la música hay patrones repetitivos u obstinatos, deja de haber jazz. Como ejemplo podemos poner el jazz rock, mismo que, simplificando, consiste en una base rítmica de rock con armonía más compleja y solos. La parte que corresponde al jazz es la de los solos, por la improvisación, pero la base de rock tiene muchos patrones que se repiten y, al casi no haber improvisación en ellos, pierde el sentido del jazz, por eso su nombre no es jazz, sino jazz rock, es decir “fusión”.
El único medio donde la improvisación se da todo el tiempo es en el swing, por que los músicos en su totalidad está siempre improvisando, la batería, a diferencia de lo que mucha gente piensa, tiene una gran libertad y dialoga rítmicamente con los demás instrumentos, el bajo, al caminar improvisa las rutas armónicas y puede sugerirle también al solista rutas diferentes. Los instrumentos que hacen acordes, interactúan rítmica y armónicamente con el resto del grupo y el solista en turno no sólo está creando un solo, sino que este es el resultado de un diálogo con el resto de los músicos. Es por lo anterior que he preferido llamar jazz a la música que se desarrolla en este contexto y a todo lo demás fusión, bajo diversos nombres, por ejemplo jazz latino, pero al final esto es, para mí, fusiones del jazz con diversos tipos de música popular.
Con lo anterior no quiero decir que no me guste la fusión, por el contrario, me parece un fenómeno muy importante que ha enriquecido a la música popular en general, es más, mi trabajo con el grupo Xamán consiste justo en fusionar diferentes tendencias con la música popular latinoamericana y me parece muy importante que los pueblos se sumen a este fenómeno pero, el jazz, como dije, para mí, constituye la columna vertebral de todo esto y me parece primordial que el músico popular lo conozca y estudie, pero llamar a algo jazz puro es otra cosa. Creo que se olvida frecuentemente, que el jazz, desde su nacimiento, es estrictamente fusión, de culturas, de diferentes mundos y de creencias. Olvidamos que el jazz nació en Norteamérica como una manifestación de una etnia que fue obligada a absorber, por contacto, muchos rasgos de otra y este, a su vez, ha penetrado en muchos pueblos por ser el medio musical más libre, pero es natural también que quienes lo adoptan le pongan parte de su cultura y tradición.
Si cultivamos el estudio y práctica del jazz, si conocemos y respetamos a los grandes maestros como son, Parker, Monk, Coltrane etc., no veo nada de malo en que cada pueblo le ponga un poco de lo suyo, tratar de reprimirlo es fallarle al jazz en lo más fundamental, es quitarle su esencia, es privarlo de su primigenia libertad.

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